Indicadores para detectar problemas nutricionales en la edad escolar

Es de vital importancia conocer el estado nutricional de los niños en la escuela, ya que este es el único medio para vigilar que nuestros niños y niñas se están alimentando adecuadamente, lo cual a su vez, es garantía de que esta recibiendo un apropiado aporte de nutrientes para su desempeño escolar.

En nuestro país, el Gobierno Bolivariano a través del Instituto Nacional de Nutrición, ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Alimentación, cuenta con un Sistema de Vigilancia Alimentaria y Nutricional (SISVAN) el cual, desde el año 1980, es reconocido como uno de los mejores de América latina por la confiabilidad y cobertura de sus datos, el cual parte de la medición del estado nutricional en preescolares, ingresos hospitalarios, menores de 15 años, bajo peso al nacer; hasta la situación alimentaria: disponibilidad, acceso y aprovechamiento biológico de los alimentos, todo ello a través de la Hoja de Balance de Alimentos, índice de subnutrición, seguimiento a la fortificación y enriquecimiento de harinas y sal, entre otros.

Es habitual que en las escuelas del Sistema Bolivariano exista un registro antropométrico, el cual sirve de base para la estimación de indicadores, los cuales a su vez sirven para establecer el estado nutricional del niño, niña y/o adolescente.

Entre las variables recolectadas para la estimación de los indicadores encontramos:

Edad: Para la valoración de esta, es necesaria la precisión y se calcula por diferencia entre la fecha de nacimiento (obtenida mediante entrevista y verificación de los registros en caso de ser necesaria) y la fecha de evaluación en años, meses y días.

Genero: Conocer el sexo es de suma importancia, ya que las tablas donde es graficada la información, están discriminadas de acuerdo al género del niño, ya que las diferencias entre ambos son muchas veces mas que evidentes durante la etapa escolar.

Peso: En la medida de lo posible, lo ideal es estimar esta variable con la menor cantidad de ropa, ya que son gramos o kilos que se suman a los datos reales, y que pueden afectar el verdadero diagnostico del niño evaluado, de caso contrario es necesario restar el peso promedio aproximado de la ropa que se está utilizando a fin de acercase lo más posible al peso real.

La balanza empleada debe ser precisa y deberá ser colocada en una superficie plana, verificando que se encuentre en cero y esté calibrada.

Talla: La misma puede ser medida mediante el estadiómetro o el empleo de cinta métrica y escuadra de madera, pero para esto es necesario disponer de una pared lisa y vertical, ubicada en un lugar iluminado y cuyo piso no tenga desnivel, cumpliendo además otros requisitos tales como: estar sin zapatos o con medias delgadas, mantener el cuerpo completamente recto y el peso deberá estar distribuido en ambos pies, los cuales además deberán estar juntos.

Una vez recolectados estos datos, se procede a la construcción de indicadores, entre los que destacan: Peso para la Talla, el cual permite medir malnutrición por déficit (desnutrición) o por exceso (obesidad), Talla para la Edad como predictor de desnutrición pasada o sostenida en el tiempo, Peso para la Edad el cual es un indicador de diagnostico para la desnutrición reciente e Índice de Masa Corporal (IMC) el cual es usado a partir de los 10 años y estima el peso ideal de niños en función de su tamaño y peso, clasificándolos en estado deficiente, riesgo de déficit, normal, exceso y exceso severo.

Todos estos indicadores son construidos en base a los datos recolectados por el pediatra o por la escuela y cotejados según las tablas de crecimiento y desarrollo del Instituto Nacional de Nutrición, las cuales usan como patrón de referencia la Organización Mundial de la Salud. Estas son construidas en base a datos recolectados a nivel nacional y estiman valores promedios que sirven de referencia para el resto de la población, estableciendo que todos nuestros niños y niñas crecen bajo las mismas condiciones.

Posteriormente toda esta información servirá para ubicar los valores obtenidos en las gráficas y con ello determinar el diagnostico nutricional, siendo lo ideal que se mantengan ubicados dentro de los percentiles 10 y 90, los cuales se corresponden con el rango de normalidad.

Es importante contribuir con el mantenimiento del sistema de vigilancia nutricional para niños en edad escolar, a través de la toma de las variables en la escuela por lo menos dos veces al año, al inicio y finalizando el año escolar, lo cual nos sirve de insumo para garantizar que estamos brindando a nuestros hijos los nutrientes necesarios para su adecuado desarrollo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s