¿Cómo ayudar al niño y la niña con Diabetes?

La diabetes es una enfermedad que se caracteriza por mantener niveles altos de glucosa en sangre (valores mayores a 110 mg/dl), la cual es causada por secreción deficiente de insulina por parte del páncreas o inadecuado uso de la misma por el organismo. Las razones por las cuales se desarrolla la enfermedad son variadas, pero pueden deberse principalmente a factores tales como: herencia de un familiar directo y obesidad, la cual es la causa más común.

Cuando un niño o una niña en edad escolar presenta diabetes, los familiares, escuela, docentes y adultos deben considerar manejar información pertinente acerca de la enfermedad como: características o causas de la misma, consecuencias y limitaciones de ingesta de alimentos, apoyo y adaptación al ambiente escolar, control y toma de medicamentos y tratamientos, además de brindar apoyo psicológico que favorezca la aceptación de la enfermedad por parte del niño, entre otros.

Es necesario que el niño y la niña se desenvuelvan en un entorno consciente de la enfermedad, que generen una cultura común de soluciones y correcciones para afrontar la enfermedad, ayudándoles a manejarse y entender las situaciones que a la larga mejoraran su calidad de vida.

Unas posibles sugerencias para favorecer el manejo de la enfermedad son:

• Monitorear la dieta diaria. Si ha de celebrarse un día especial en la escuela, es importante establecer lazos de comunicación no sólo con el grupo familiar del niño o la niña con diabetes, sino, con los demás padres, madres y/o representantes, para así tomar las medidas pertinentes ante la preparación de alimentos e ingesta de los mismos, por ejemplo: preparación de alimentos sin azúcar o brindar a los niños frutas y verduras en vez de las típicas chucherías.
• Destinar semanalmente un día de ejercicios y distracción física para el niño o la niña con diabetes, el cual debe ser planificado en conjunto con el grupo familiar a fin de lograr la mayor participación y hacer sentir al niño apoyo de su núcleo, no olvidando además la importancia del consumo de meriendas saludables y la aplicación de insulina o ingesta de los medicamentos prescritos en caso de ser necesario.
• Vigilar diariamente los valores de glicemia (azúcar en sangre) del niño y la niña con diabetes, ya que de no encontrarse dentro del rango deseado, se podrán tomar medidas correctivas el mismo día para regularlos, poniendo mayor control en la ingesta o generar la alarma para acudir al médico y este ajustará la dosis de medicamentos en caso de ser necesario; así mismo es necesaria la práctica rutinaria de exámenes de colesterol, triglicéridos, bioquímica sanguínea y orina para ver cómo están funcionando el resto de los órganos que pudieran afectarse con la enfermedad.
• Mantener buena relación con el niño, pidiéndole además que con frecuencia le informe como se siente, ya que los niños y niñas se distraen con facilidad y olvidan comunicar si han de sentirse mal.
• Tener a la mano el o los números telefónicos y/o contacto del médico que lleva el caso y control de la enfermedad del niño y la niña, ya que de presentarse una complicación, esto puede ser de gran utilidad.
• Motivar diariamente al niño y la niña. Teniendo en cuenta que las personas que padecen esta enfermedad se vuelven muy susceptibles, por lo cual se debe considerar derrumbar falsos mitos y las sensaciones de indiferencia que enfrentan los niños y niñas.
• Proponer la realización de charlas y/o reuniones referentes a la diabetes, manejo y control de la misma, papel de la escuela y el docente, así como la sobreprotección de los padres, madres y representantes a fin de lograr cambiar paradigmas y generar nuevos conocimientos y acuerdos para tratar la enfermedad de manera conjunta.
• Incentivar al niño y la niña a adquirir independencia y autocontrol para contrarrestar la enfermedad. Mediante la aplicación de estrategias educativas, como narrativas, creación de material informativo-educativo y afiches, concientizando no sólo al niño o niña que enfrenta la enfermedad, sino, a sus compañeros y compañeras.
• Además es importante consultar y documentarse acerca de la enfermedad, a fin de mantenerse al tanto de los nuevos avances y tratamientos que puedan mejorar el estado de salud del niño.

No debemos olvidar que el número de personas con diabetes cada día va más en aumento, y que muchas veces viene acompañada de otras enfermedades, lo cual influye en su capacidad degenerativa, de ahí, que nuestro compromiso es controlar su propagación y ayudar a quienes ya la padecen, asumirla con valentía, entereza y buena actitud.

El mundo escolar hace que el docente sea un pilar fundamental en la vida del niño y la niña, ser ejemplo de comportamiento e integralidad es el mejor alcance para romper paradigmas, generando cambios sociales y actos reflexivos que conlleven a buenos estilos de vida, de ahí nuestra responsabilidad social.

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