El juego y su papel en el desarrollo cognitivo de los niños y las niñas

Diversos autores relacionan el desarrollo de los estadios cognitivos con el desarrollo de la actividad lúdica: las diversas formas de juego que surgen a lo largo del desarrollo infantil son consecuencia directa de las transformaciones que sufren paralelamente las estructuras cognitivas del niño.

La adaptación se expresa a través de dos conceptos básicos: asimilación y acomodación. El primero, es el proceso por el cual el niño o la niña se apropian de las nuevas experiencias, las cuales son integradas a los conocimientos y capacidades existentes. El segundo, es la modificación de las estructuras existentes debido a que los conocimientos son nuevos y el niño o la niña deben modificar o acomodar sus respuestas a la nueva situación.

En base a esto se pueden establecer cuatro grandes etapas del desarrollo del conocimiento:

Etapa sensoriomotora:

  • Primer estadio: mecanismos reflejos (0-1 mes). Los bebés ejercitan los movimientos y los perfeccionan (succión, prensión), se manifiestan a través de los reflejos, estas acciones de movimiento no pueden ser consideradas en términos de juegos.
  • Segundo estadio: reacciones circulares primarias (1-4 meses). Se caracterizan por ser juegos repetitivos, son casuales pero son la base para el desarrollo del juego.
  • Tercer estadio: reacciones circulares secundarias (4-8 meses). Los bebés sienten un gran placer por provocar situaciones de causa-efecto y son frecuentes los movimientos visibles del cuerpo.
  • Cuarto estadio: coordinación de los esquemas de conducta (8-12 meses). Los bebés aplican esquemas de conducta conocidos dirigidos intencionadamente a un fin. Imitación directa (en presencia del objeto).
  • Quinto estadio: nuevos descubrimientos por experimentación (12-18 meses). Este estadio es el de la experiencia, se caracteriza por la imitación sistemática y exploración de la realidad. Los juegos son ritualizaciones lúdicas que avanzan en la construcción del simbolismo pero aún no hay conciencia.
  • Sexto estadio: nuevas representaciones mentales (18-24 meses). Se aprecia la transición entre el juego motor y el juego simbólico. El símbolo lúdico se representa por esquemas simbólicos generándose representaciones en ausencia de los objetos o los modelos a imitar.

Etapa pre-operacional. Desarrollo del juego simbólico (2-7 años). El juego se enriquece de imaginación. Las reglas del juego se manifiestan como invariables y la justicia es inminente. El juego simbólico se manifiesta de manera contundente. Hasta los 7 años se piensa objetivamente (se experimenta interiormente con ayuda de representaciones), pero no lógico operativamente. En este estadio se realizan tres tipos de acciones, a saber:

1. Combinaciones compensatorias: desde el punto de vista imaginario los bebés realizan imaginariamente actividades que les han sido prohibidas o que no deben hacer.

2. Combinaciones liquidatorias: compensa, asimila y supera las situaciones desagradables, a partir de la aceptación de situaciones que le producen miedo (juego al médico, jugar a asustar a los otros).

3. Combinaciones anticipatorias: a través del juego reflejan un pensamiento adaptado anticipando los resultados de sus acciones.

Etapa de las operaciones concretas (7 años en adelante). Se aprecia una declinación de los juegos simbólicos, el símbolo presenta un carácter menos egocéntrico y aparece la representación imitativa de la realidad, es decir, el niño o la niña se acercan más a la realidad. Las construcciones lúdicas son más ajustadas a la realidad. Comienzo del simbolismo colectivo. Los procesos de razonamiento se vuelven lógicos y los aplica a problemas reales. El niño o la niña son verdaderamente sociales y en esta etapa aparecen los esquemas lógicos de seriación, ordenamiento mental de conjuntos y clasificación de los conceptos de casualidad, espacio, tiempo y velocidad. Juego reglado, todo se subordina a una ley. El niño y la niña se hacen sociales, viven el sentimiento de comunidad y de realizar “juegos limpios”, sin alteración de la ley o lo establecido. Sentimiento de obligaciones recíprocas.

Etapa de las operaciones formales. Ya en la adolescencia se logra la abstracción, empleando el razonamiento lógico inductivo y deductivo. Hay una evolución en los conceptos morales y en el desarrollo del pensamiento científico.

De esta manera podemos apreciar que es importante el papel del juego no solo porque desarrolla la capacidad intelectual, sino también porque potencia otros valores humanos como son la afectividad, sociabilidad, motricidad, entre otros. El conocimiento no puede adquirirse realmente si no es a partir de una vivencia global en la que se comprometa toda la personalidad del que aprende.

Son muchos los autores que han desarrollado este tema del juego como un factor potenciador del desarrollo físico e intelectual y a través de él se desarrolla la personalidad y las habilidades sociales necesarias que lo ayudan a vivir en comunidad. Cualquier capacidad se desarrolla eficazmente a través del juego.

El juego está vinculado a la creatividad y ayuda al niño o la niña a reestructurar progresivamente sus conceptos sobre el mundo. En este marco conceptual, la alimentación y la nutrición no escapan a ser tratadas y vinculadas al juego, por eso es que deben propiciarse en los distintos espacios para los aprendizajes las actividades recreativas-formativas que moldearán los hábitos alimentarios adecuados en las niñas y niños desde las primeras edades.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s